viernes, 25 de agosto de 2017

[Drəkærys]

Qué bonito sería tener por mascota un bello dragón,
que escupiera llamas bajo mis órdenes.

Qué bonito sería poder desintegrar en un pestañeo
a todos los imbéciles que me rodean.

Qué bonito sería planear sobre la Barceloneta,
cuando el calor aprieta y sólo volar nos hace libres.

Qué bonito sería abrazarle, sentir su calor, sus escamas,
como las estrías que rodean mi pecho.

Qué bonito sería volver al origen, al fuego azul,
que aniquila la materia y le devuelve significado. 

miércoles, 2 de agosto de 2017

naranjas

Las naranjas están aún en el aire.
Deja que la gravedad lenta haga su trabajo. Respira
y deja que la naturaleza hile, rompa y recomponga,
que te pele las rodillas y te lama después,
como una madre perra,
que te activa el sistema circulatorio con cada lengüetazo.

Estás viva y eso prueba
que puedes confiar en la justicia 
que te asignaron al nacer.
Estás viva y respiras
y algunos seres te aman incondicionalmente.
Estás viva y eres dueña (casi siempre)
de tu cuerpo, tu cabeza y tu escritura.
Estás viva y tienes libertad para reír,
para dormir, para escoger si quieres echarle o no azúcar
a la leche.


martes, 1 de agosto de 2017

Un bebé gigante

A veces me siento un bebé gigante,

un animal sin la suficiente fuerza motriz
como para agarrar las cosas que quiere o necesita
(cosas que, en apariencia,
están al alcance de su mano).

un animal que no sabe articular palabra
y solo puede desahogarse con el llanto,
un llanto improductivo (de ahí que la frustración 
crezca y crezca).

un animal que no sabe identificar
qué es lo que le duele exactamente,
que recibe cada estímulo
como una bofetada abstracta.

un animal que escupe y babea,
cuando querría expresar amor,
que estira del pelo a su madre
cuando querría abrazar.


A veces me siento un bebé gigante,
una bola de carne inútil, dependiente, aislada.