domingo, 11 de diciembre de 2016

Libertad

Yo solamente ansío la libertad. La liberación de las pulsiones del amor, del deseo y de la exigencia, que me guía irremediablemente con cada paso que doy. Finiquitando esos tres puntos, podría acabar con todo, convertirme en una especie de monje budista cuya conciencia reposa más allá de la felicidad. Pero no puedo.

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