lunes, 12 de septiembre de 2016

Palpo y aprieto

Coloco las yemas de los dedos corazón e índice
sobre el hueco que mi garganta moldea en mi cuello.
Palpo y aprieto en busca del nudo
que a menudo no me deja
tragar, respirar, hacer.
Palpo y aprieto para moverlo hacia la boca,
regurgitar, escupirlo, 
como si fuera una bola de pelo 
asquerosa.
Palpo y aprieto, vuelvo a apretar,
deseando que esa bola de angustia
se deshaga sin ofrecer demasiada resistencia.

Coloco las yemas de los dedos anular e índice
sobre el hueco que mi garganta dibuja en mi cuello.
Palpo y aprieto en busca del demonio que me habita,
hecho un ovillo, pequeño y molesto,
que no mata
pero hace el vivir más doloroso,
más consciente.
Palpo y aprieto,
para hacerle cosquillas,
molestar, 
perturbar su descanso,
tragar y fundir ese fuego. 

domingo, 11 de septiembre de 2016

Tatuaje íntimo

He empezado por los pies.
Escribo con este bolígrafo violeta
sobre la piel arrugada del 
dedo pequeño.
Sigo por el empeine:
la bilis se diluye en palabras.

Quiero que este tatuaje íntimo
no acabe nunca.

Al llegar a la rodilla 
prescindo de los artículos, 
las preposiciones, los espacios: 
una sensación tras otra,
una respiración tras otra.

La caligrafía no es bella
pero deja que la electricidad 
de los significantes fluya.

Subo por el muslo con
'angustia, silencio, dolor'
en versalitas incómodas.
Aún queda tinta suficiente
para vivir todo esto 
sobre los poros cansados.

Pubis, estómago, costillas,
axilas, hombros, brazos, 
manos, cuello, mejillas...
Los latidos
llenos de trazos primitivos.