viernes, 1 de mayo de 2015

Bondage sin orgasmos

 

El agua de la bañera

absorbía mis temblores,

podía oírlos,

ver las olas de ese pequeño mar.

 

Los nervios me taladraban

sin anfetas de por medio;

excitada por el peso de la muerte:

bondage sin orgasmos.

 

La dama masticaba

salivando como un perro

mis ojos, chocolate blanco,

líquido en su boca.

 

Gritaba, lloraba,

me golpeaba el pecho

pero se agarraba con fuerza:

la muy puta reinaba bajo la piel.

Mis padres miraban

a través del cristal de bohemia,

‘la niña desnuda del alma’,


en los mejor baños.



Beethy (storenvy.com)

1 comentario: