domingo, 22 de febrero de 2015

Los desqueridos

Parejas ondulantes en el vagón
se abrazan y se absorben de noche:
me quedo en un mero vigilante
sin sentir latidos en Venus.

Muero desde la distancia
desde las sombras de los desqueridos:
mitades que tropiezan
con prismáticos llenos de vaho.

Se me encoge el miocardio
de celos, de éxtasis... 
quisiera extinguirlos
ser un guepardo más.

Ballena solitaria,
que llora en estéreo
gritos ahogados bajo el agua,

sólo los glaciares comprenden.


Colette Saint Yves

No hay comentarios:

Publicar un comentario