jueves, 5 de octubre de 2017

Hipermovilidad/Hipomovilidad vertebral


Para C. M.

Resulta que las vértebras de mi cuello son anormales.
Resulta que unas, la mayoría, se han echado a dormir
mientras otras, unas pocas, están haciendo todo el trabajo.
Resulta que mi cuello y mi espíritu tienen demasiado que ver.


Hace tiempo sé que los nervios lo bloquean. En una primera fase ansiosa
los músculos se agarrotan, me siento un gato escayolado.
En la segunda, la tensión se acumula y una bola de grasa nace en el interior de la garganta. 
Se queda ahí: atragantándome sin asfixiar. No, del todo.

Hace tiempo que sé también, que estos nervios tienen consecuencias reales, 
musculares, físicas, respiratorias, dermatológicas, cardíacas.
Que me estoy matando yo sola y poco puedo hacer
mas que resistir, resistirme, aguantar el daño que me inflijo.

Resulta que las vértebras de mi cuello son tan anormales
como mis flujos de angustia y estabilidad. Resulta que un fisioterapeuta
puede ayudarme con los efectos pero no con la bilis,
con el absurdo dolor interno que detono cada día.

Resulta que unas son hipermóviles y otras, hipomóviles. 
Resulta que yo funciono así, cada parte de mi anatomía funciona así:
en una atrofia que me permite seguir con dolor, 
seguir sin llegar a ningún lado.



sábado, 23 de septiembre de 2017

Mi cuerpo me odia.
Tiembla con restraso
ante el frío, ante el calor,
ante el placer, ante el miedo.
Mi cuerpo me odia
cuando salimos de este núcleo seguro
y sus paredes silenciosas. 

lunes, 4 de septiembre de 2017

Como caballos en la niebla

Vivo en esta tierra
que me desespera.
Vivo en esta tierra
a veces ya desierta.

Fuel Fandango


El nudo en la garganta ha vuelto; 
aprieta fuerte para recordarme que 
salir corriendo hacia la niebla
siempre es una opción cálida y confusa,
liberadora. Desaparecer.

Mi cuerpo está dispuesto,
me habla bajito mientras me arreglo por la mañana,
mientras remuevo el café.
Las piernas se disparan bajo el escritorio; es un tic nervioso que concentra
mil carreras cobardes, felices.

Al otro lado me espera esa bruma blanca,
bella, despiadada y orgullosa,
que se lo traga todo sin contemplaciones,
que no pregunta, que libera y destruye
a la vez, como el cristal.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Barcelona es la ciudad de las mujeres.
Y estamos todas solas.

Nos gritan, nos acosan, nos matan
en las calles, en el metro, en casa

                                                                         y la gente siempre mira a otro lado.

viernes, 25 de agosto de 2017

[Drəkærys]

Qué bonito sería tener por mascota un bello dragón,
que escupiera llamas bajo mis órdenes.

Qué bonito sería poder desintegrar en un pestañeo
a todos los imbéciles que me rodean.

Qué bonito sería planear sobre la Barceloneta,
cuando el calor aprieta y sólo volar nos hace libres.

Qué bonito sería abrazarle, sentir su calor, sus escamas,
como las estrías que rodean mi pecho.

Qué bonito sería volver al origen, al fuego azul,
que aniquila la materia y le devuelve significado. 

miércoles, 2 de agosto de 2017

naranjas

Las naranjas están aún en el aire.
Deja que la gravedad lenta haga su trabajo. Respira
y deja que la naturaleza hile, rompa y recomponga,
que te pele las rodillas y te lama después,
como una madre perra,
que te activa el sistema circulatorio con cada lengüetazo.

Estás viva y eso prueba
que puedes confiar en la justicia 
que te asignaron al nacer.
Estás viva y respiras
y algunos seres te aman incondicionalmente.
Estás viva y eres dueña (casi siempre)
de tu cuerpo, tu cabeza y tu escritura.
Estás viva y tienes libertad para reír,
para dormir, para escoger si quieres echarle o no azúcar
a la leche.