sábado, 9 de diciembre de 2017

de pestañas para arriba

Lo odiaba. Lo odiaba tanto que intentaba adelantarme a su crecimiento, erradicar cualquier rastro previo a la lluvia. Lo odiaba porque ensuciaba la belleza que había debajo. De veras pensaba que ensuciaba la belleza que había debajo. 

Cera, cuchillas, pinzas, crema, láser, maquinilla, decolorante. 
Cera, cuchillas, pinzas, crema, láser, maquinilla, decolorante. 

Piel de niña en cuerpo de mujer. Suavidad, tersura, perfección de carne de bebé, en un cuerpo con carne adulta. Todos, me decían, prefieren el pelo de pestañas para arriba y nada más. Cumplir con la fantasía por miedo. Siempre cumplía y mis poros sangraban por miedo.

Entonces, al enfermar, lejos del sexo y de la vida, el pelo me fue abandonando: 

axilas, pubis, cabeza, cejas, pestañas, brazos, piernas.
axilas, pubis, cabeza, cejas, pestañas, brazos, piernas.

El pelo me fue abandonando, el poco color que mi piel contenía también. Sentía la sangre estancarse, coagularse. La sentía sólida y seca en mí, quieta, demasiado quieta. El pulso irregular, vago, cansado. El pulso que pasaba de puntillas, para no molestar. Podría haber metido los pies en una maceta, dejarme enraizar, marchitarme dentro de la vegetación interior.

Pero pasaron meses, ahogos, y un día el pelo volvió tímidamente. Porque el sexo y la vida siempre vuelven, cuando no te dejas morir, no del todo. Mis ingles, axilas y piernas volvieron a sombrearse y no quise arrancarlo. Quise aferrarme a él.

martes, 28 de noviembre de 2017

Una resonancia craneal

Quédate quieta. ¿Tragar saliva cuenta como moverse?
Quédate quieta, Elena. Que no venga el tic de la rodilla ahora, que no venga.
Quédate quieta, ponte a pensar. Distráete.
Este ruido. Este ruido se parece a esa canción de los Who.
La de CSI Las Vegas no, la otra. La del pelirrojo. ¿Cómo era?*
Quédate quieta, cuenta ovejas. Algo. 
Bam-bam-bam-bam
Nyec-Nyec-Nyec-Nyec
Bam-bam-bam-bam
Nyec-Nyec-Nyec-Nyec
El patriarcado no nos deja ser mamíferas reales:
ni amamantar, ni tener vello, ni buscar calor, 
porque llevamos el frío dentro y necesitamos calor pero no nos dejan.
Quédate quita, seguro que no tienes nada. Seguro que todo está bien.
Bam-bam-bam-bam
Nyec-Nyec-Nyec-Nyec
Bam-bam-bam-bam
Nyec-Nyec-Nyec-Nyec 
¿Abro los ojos? Mejor cerrados, menos agobio.
Abro los ojos. Pues como en las películas, igual.
¿El pie estaba torcido? ¿O lo he movido ahora?
Mis padres me han ayudado a ser soltera.
Sin ellos no podría haber sido una soltera con un cuarto propio.
Mis padres, que no son feministas, me educaron para ser feminista.
Mis padres, que no son feministas, me educaron para ser feminista.
Todo lo libre que se puede ser aquí. Pero no lo saben. Ellos no lo saben.
Bam-bam-bam-bam
Nyec-Nyec-Nyec-Nyec
Bam-bam-bam-bam
Nyec-Nyec-Nyec-Nyec
 Son de derechas y me educaron para ser feminista sin saberlo, para no depender jamás.
Tengo que contarles a Patri y a Henar lo de la estructura. Pero se me va a olvidar. Seguro.
 ¿Cuántas personas habrán tocado el timbre de emergencia aquí?
¿Cuántas habrán sentido la asfixia? 
¿20 minutos? ¿Cuánto son 20 minutos?
No pienses. Cuenta ovejas, algo.
Bam-bam-bam-bam
Nyec-Nyec-Nyec-Nyec
Bam-bam-bam-bam
Nyec-Nyec-Nyec-Nyec


*https://www.youtube.com/watch?v=qEQpsbTPADs

miércoles, 1 de noviembre de 2017

migraña mientras duermes

duermo tranquila.
pero


el dolor sobrevuela nuestras cabezas,
intentando identificar su foco
y su destino.
al colarse en mi cerebro (a través del oído derecho)
los diques de pesadillas estallan.
y no sé qué pasa,
porque sueño y floto sin control sobre su voluntad,
pero algo no va bien.
monstruos, sombras, asesinos,
demonios pegajosos...
el lóbulo izquierdo pesa demasiado.
no puedo salir, despertar.

miércoles, 25 de octubre de 2017

La brisca y el dragón

I bet that you look good on the dance floor
I don't know if your looking for romance or
I don't know what you're looking for
Alex Turner


Atravesó bosques, murallas, delirios,
pasó hambre, sed; superó el dolor de los huesos,
los músculos quebrados.
Ella, cabello platino, presa en la torre más alta,
le esperaba para poder empezar
el resto de sus vidas, comer perdices, 
quizás algo de sushi medieval.
A pie, a caballo, a rastras,
por más de 7 principados.
Frío, lluvia, roedores y sus rabias.
Leones, tigres, algún demonio,
se cruzaron en su camino.
Le costó horrores superar la fiebre,
las ganas de abandonar.
5 meses a la intemperie pero 

el cielo se abrió por fin. Llegó.

Al abrir la puerta, allí estaba:
echando una brisca con el dragón,
tan feliz, tan tranquila.
Que no, que nadie le había llamado,
que se marchara y 
dejase a las mujeres en paz.

domingo, 22 de octubre de 2017

La tristeza es amable.

La tristeza es amable.
La tristeza te permite dormir.
La tristeza te hace humana.
Sin convulsiones ni temblores,
es más sencillo no asustar a los demás,
salir a la calle.
 
 
La tristeza es amable.
La tristeza te permite dormir,
pensar, leer.

jueves, 5 de octubre de 2017

Hipermovilidad/Hipomovilidad vertebral


Para C. M.

Resulta que las vértebras de mi cuello son anormales.
Resulta que unas, la mayoría, se han echado a dormir
mientras otras, unas pocas, están haciendo todo el trabajo.
Resulta que mi cuello y mi espíritu tienen demasiado que ver.


Hace tiempo sé que los nervios lo bloquean. En una primera fase ansiosa
los músculos se agarrotan, me siento un gato escayolado.
En la segunda, la tensión se acumula y una bola de grasa nace en el interior de la garganta. 
Se queda ahí: atragantándome sin asfixiar. No, del todo.

Hace tiempo que sé también, que estos nervios tienen consecuencias reales, 
musculares, físicas, respiratorias, dermatológicas, cardíacas.
Que me estoy matando yo sola y poco puedo hacer
mas que resistir, resistirme, aguantar el daño que me inflijo.

Resulta que las vértebras de mi cuello son tan anormales
como mis flujos de angustia y estabilidad. Resulta que un fisioterapeuta
puede ayudarme con los efectos pero no con la bilis,
con el absurdo dolor interno que detono cada día.

Resulta que unas son hipermóviles y otras, hipomóviles. 
Resulta que yo funciono así, cada parte de mi anatomía funciona así:
en una atrofia que me permite seguir con dolor, 
seguir sin llegar a ningún lado.



sábado, 23 de septiembre de 2017

Mi cuerpo me odia.
Tiembla con restraso
ante el frío, ante el calor,
ante el placer, ante el miedo.
Mi cuerpo me odia
cuando salimos de este núcleo seguro
y sus paredes silenciosas.